martes, 9 de febrero de 2010

Dato curioso: La Ciencia por gusto

Estimados amigos

Existe un blog denominado La Ciencia por Gusto, que es una versión ampliada y enriquecida de la columna semanal divulgación científica de Martín Bonfil Olivera, de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, de la UNAM (Mexico) , que aparece los miércoles en el periódico mexicano Milenio Diario.

ustedes se pueden suscribir y recibir en forma semanal, el contenido de dicho blog....

para que prueben

lunes, 8 de febrero de 2010

Chile Prehispánico

¿Qué tanto sabemos de nuestra propia historia? ¿Qué tanto sabemos de nuestros antepasados? El chileno promedio tiene memoria de sus abuelos y algunos de sus bisabuelos. Los más memoriosos quizá se acuerden de sus tatarabuelos probablemente por lo que oyeron de sus familiares; pero hay algunos pocos que se han preocupado de conocer las raíces de los primeros habitantes del territorio Austral que hoy conocemos como Chile.

El término "precolombino", al igual que "prehispánico" y "precortesiano", es un adjetivo que fué utilizado arbitrariamente según el parecer y gusto de las distintas corrientes de la ciencia social europea para dividir la historia del continente Americano en la antojadiza cronología de "antes" y "después" de la llegada de culturas y civilizaciones europeas a las cariñosas riberas Americanas.

El período de la historia chilena conocida como Prehispánica en tiempos pasados señalada como Prehistoria de Chile, es un período que se extiende desde la llegada de los primeros habitantes al actual territorio continental unos 13.000 A. C., hasta la llegada de los españoles a Copiapó con la expedición de Don Diego de Almagro, el 21 de marzo de 1536. Copiapó es un nombre que significa Copa de Oro en Quechua (observe el Escudo de Armas de Copiapó), del original kópa-yápu, que significa ‘sementera de turquesas’. Nadie tiene claro aún el origen del término Copiapó, pero la ciudad de Copiapó fué fundada el 8 de Diciembre de 1744 como San Francisco de la Selva de Copiapó, debido a que la región era un oasis con un fértil valle.

Los Hombres de Monteverde
Un equipo arqueológico dirigido por el distinguido profesor Tom Dillehay de la Universidad de Kentucky, y también conocido como el Distinguido Profesor el Departamento de Antropología y Profesor Extraordinario con un Doctorado Honorario de la Universidad Austral de Chile, descubrió en Monteverde (Puerto Montt) restos de un reducto de 12 cobijas o albergues hechos de maderos, troncos y pieles de animales, y con varios vestigios de fogón. Las cenizas encontradas fueron sometidas al Carbono 14, lo que reveló una antigüedad de 13.000 años A.C.

Los arqueólogos también hallaron herramientas, instrumentos y utensilios de hueso y puntas bifaciales asociadas a osamentas de megafauna pleistocénica como mastodontes y paleollamas. Las puntas bifaciales encontradas en Monteverde son muy similares y semejantes a las encontradas en Taima Taima (Venezuela) a las cuales se les ha asignado una antigüedad de 11.000 años A.C.


Los Habitantes de la Caverna Fell y Pali Aike
Las Cavernas o Cuevas de Fell y Pali Aike son los testimonios arqueológicos principales y trascendentales en la determinación de la precoz presencia de la especie humana en la Patagonia. Estas evidencias arqueológicas también dilucidan y evidencian las condiciones ambientales y ecológicos en que vivieron los primeros colonizadores humanos del extremo sur de América. Se cree que estos originarios habitantes llegaron provenientes de Norte América hace aproximadamente unos 11.000 años.

En ambos sitios se encontraron restos de "fogones de cocinar" socavados en el suelo. Al rededor de ellos se encontraron restos de fauna extinta, como el Milodón, y fauna moderna como el caballo nativo americano, guanacos, cánidos y roedores. También se encontró tecnología en piedra, caracterizada por las "puntas cola de pescado" utilizadas en la caza, y raspadores, punzones, y piedras discoidales de uso presumiblemente ceremonial.

Lo mas significante de este descubrimiento es que en la Cueva de Pali Aike se encontraron tres esqueletos humanos cremados. En la Cueva de Fell se han hallado instrumentos de caza más sofisticados, como el arco y la flecha para cazar guanacos, y boleadoras para atrapar aves.

Araucanía
Durante este período, estos habitantes australes se concentraban en tres grupos notables y relevantes unidos por una lengua común: el mapudungún o lengua Mapuche. Estos grupos son conocidos como Picunches (gente del norte) pertenecientes a la rama septentrional, los Mapuches (gente de la tierra), y los Huilliches (gente del sur). Esto nos los enseñó nuestro querido y glorioso Profesor Don Jorge Gutiérrez, cariñosamente conocido por nosotros como "El Chuncho". Quizá no fuí el mejor alumno de su clase, pero aprendí bastante. ¡Enhorabuena profesor!

Los Picunches se ubicaban entre los ríos Aconcagua e Itata, por lo cual recibieron el nombre de "Aconcaguas". Fueron influenciados por el Imperio Inca, lo que indujo el desarrollo de la agricultura del maíz. También se dedicaron a la alfarería y ganadería.

Los Mapuches se ubicaban en la VIII, IX y parte de la X región de Chile, y fueron predominantemente agricultores, cazadores y ganaderos (¡NO panaderos!). Los Mapuches estaban bien organizados. Tenían una agrupación familiar con un jefe, llamado Lof o Levo, que castellanizado es Caví o Cahuín. De ahí viene la expresión: "se está cahüineando".

El conjunto de estas agrupaciones familiares se llamaba Rehue, que también es el nombre del altar sagrado utilizado por los Mapuches en muchas ceremonias, alrededor del cual se reunían solo para ocasiones especiales.

Los Huilliches vivían entre el río Toltén y el seno de Reloncaví. Se dedicaban a la caza, agricultura y a la cerámica. Algunos participantes liberales de este grupo se juntaron con los Chonos, nombre genérico que se usa para designar a los grupos indígenas nómadas que habitaron las islas y canales entre el sur del archipiélago de Chiloé y la península de Taitao en la zona Austral, quienes formaron el pueblo de los Cuncos, un pueblo de indígenas sedentarios que habitaba las costas de Chile desde Valdivia hasta el canal de Chacao.

Bueno, no me acuerdo más de este asunto chileno porque ahora soy Gringo. La próxima vez les cuento de los Sioux, de los Apaches y otras yerbas. Por ahora voy a organizar un Machitún para celebrar el Año Nuevo.

El Loco