sábado, 31 de julio de 2021

La Historia de las Medidas

Para poder escribir este artículo austera y expatiatemente*, tuve que tomar serias medidas.

 Metrología

Metrología es la ciencia de la medición.  A partir de tres cantidades fundamentales, longitud, masa y tiempo, se pueden derivar todas las demás cantidades mecánicas como por ejemplo área, volumen, aceleración y potencia.  Un sistema completo de medición práctica debe incluír al menos otras tres bases, tomando en cuenta la medición de las cantidades electromagnéticas, de la temperatura y de la intensidad de la radiación como por ejemplo, la luz.

La medida, indeterminadamente definiéndola; es la longitud, el volumen, el peso, cantidad o el tamaño de algún objeto o material que se mide.  Hacia los inicios de nuestras desequilibradas sociedades, no existía la idea concreta de un sistema de medición universal, o siquiera ampliamente regional.  Esto se mantuvo en este estado hasta el siglo XVIII de la Era Común donde la medición se convirtió en un sistema cohesivo.  Este sistema se transmutó en una herramienta vital para el comercio, ingeniería y para cualquier faena que necesitase y dependiese de medidas.

Medir una cantidad significa determinar su relación con alguna otra cantidad fija del mismo tipo, conocida como la unidad de ese tipo de cantidad.  Una unidad es una concepción abstracta, definida por referencia a algún estándar material arbitrario o a fenómenos naturales.

 El Codo

La más temprana referencia que tenemos sobre la práctica de tomar medidas es el Cubit Real Egipcio.  Las unidades de longitud del valle del Indo y el Cubit mesopotámico se utilizaron en el tercer milenio antes de la Era Común, y son las primeras unidades conocidas utilizadas por los pueblos antiguos para medir la longitud.  El Cubit se traduce como “codo”.

El Codo es una antigua unidad de longitud basada en la distancia desde el codo al dedo medio.  El problema es que no sabemos de quién era el brazo que se eligió para determinar la estandarización de éste como medida.  Tuvo que haber cierta medida de discriminación para esto porque si hubiesen elegido a un enano, la medida sería más corta, y por lo contrario si hubiesen utilizado un gigantón, la medida sería mucho más grande.  Lo más probable es que hayan elegido a algún funcionario real de lo más circumbirúndico* e importante para utilizar su brazo.

El “codo” se asocia principalmente con los sumerios, egipcios e israelitas. "Cubits" se encuentra en la Biblia con respecto al Arca de Noé, Arca de la Alianza, Tabernáculo, y el Templo de Salomón.  Prontamente y como todo, el codo común se fraccionó en 6 palmas × 4 dedos = 24 dígitos.   La discriminación social también tenía su rol en esto.  Al codo se  le agregó una palma extra lo que termino siendo 7 palmas × 4 dedos = 28 dígitos.  A esta nueva medida se le bautizó como Codo Real.  ¿Qué cosas, no?

Para tener una referencia más moderna con respecto al “codo”, sepa que estas longitudes normalmente oscilaban entre 444 y 529,2 mm (17,48 y 20,83 pulgadas), y con respecto a un codo romano antiguo de hasta 120 cm (47 pulgadas).

En cualquier caso, los escolásticos piensan el Codo, esta unidad de medida lineal utilizada por muchos pueblos antiguos y medievales puede haberse originado en Egipto alrededor del 3000 Antes de la Era Común; y a partir de ese entonces, se tornó omnipresente en el mundo antiguo.  Desde su implementación, en muchas partes del mundo se comenzaron a emplear codos de diversas longitudes.  Esto es durante la antigüedad, durante la Edad Media y tan recientemente como en la época moderna.  El término todavía se usa en la colocación de setos y vallas usando el antebrazo con frecuencia para determinar el intervalo entre las estacas colocadas dentro del seto.

La Cadena del Topógrafo o Gunter’s Chain

La cadena del topógrafo, también denominada “Cadena de Gunter”, es un dispositivo de medición y una unidad de medida completamente arbitraria que todavía se utiliza asazmente para realizar mediciones topográficas en los países de habla inglesa.  

Esta volage* medida inventada por el matemático inglés Edmund Gunter a principios del siglo XVII, fué una cadena de exactamente 22 yardas (unos 20 m) de largo y está dividida en 100 eslabones. Este sistema de medida es más acertado ya que el metal mantiene su tamaño a pesar de los cambios de temperatura, y es independiente del uso de anacrónicos apéndices  humanos.

En este fecundo dispositivo cada enlace es una barra metálica sólida, cada una de la misma medida.  La medición topográfica de las tierras públicas en Estados Unidos y Canadá se sigue basando en la cadena de Gunter.  Un área de 10 cadenas cuadradas es equivalente a 4.046.86 metros cuadrados.

Edmund Gunter, (1581 – 1626)

Edmund Gunter nació en 1581 en Hertfordshire, Inglaterra, y murió el 10 de Diciembre de 1626 en Londres.  Gunter fué un matemático inglés que inventó muchos dispositivos de medición útiles, incluído un precursor de la regla de cálculo.

Gunter también fué profesor de astronomía en el Gresham College de Londres desde 1619 hasta su muerte.  Las descripciones de algunos de sus inventos se revelan en sus tratados sobre el sector, el báculo, el arco, el cuadrante y otros instrumentos.  En Canon Triangulorum, o Tabla de senos y tangentes artificiales (1620), la primera tabla publicada de logaritmos comunes de las funciones seno y tangente, introdujo los términos coseno y cotangente.  También sugirió a su amigo Henry Briggs, el inventor de los logaritmos comunes, el uso del “complemento aritmético”. 

Los inventos prácticos de Gunter incluyeron el Cuadrante de Gunter el que se utilizó para encontrar la hora del día, el azimut del sol y la altitud de un objeto en grados.  La Escala de Gunter, o Línea de Gunter, generalmente llamada Gunter a secas por los marineros, era una escala plana grande con divisiones logarítmicas trazadas en ella.  Con la ayuda de un compás, se utilizó para multiplicar y dividir. La Escala de Gunter fué un paso importante en el desarrollo de la regla de cálculo.

En un salto a tiempos más modernos, la Regla de cálculo es un dispositivo formado por escalas graduadas con movimiento relativo mediante las cuales se pueden realizar mecánicamente cálculos sencillos.  Las reglas de cálculo típicas contienen escalas para multiplicar, dividir y extraer raíces cuadradas, y algunas también contienen escalas para calcular funciones trigonométricas y logaritmos.  La regla de cálculo siguió siendo una herramienta esencial en la ciencia e ingeniería, y se usó ampliamente en los negocios y la industria hasta hace muy poco, la que paulatinamente fué siendo reemplazada por la moderna calculadora electrónica portátil creada a principios de 1960.  Probablemente su papá utilizó la Regla de Cálculo.  Mi papá la usó cuando estaba en la Marina. 

En consecuencia, la XI Conferencia General de Pesos y Medidas de 1960 adoptó seis cantidades y unidades como base sobre la que se estableció el Sistema Internacional de Unidades.  Desde 1887 se han fundado muchos laboratorios de estándares nacionales para establecer y mantener estándares de medición, tanto para las seis cantidades básicas como para sus derivados sistemáticos.  Esto es algo que nuestros sucios políticos chupacabras mentales no podrán entender jamás.

Cronología

Cuando las “medidas” comenzaron a hacerse presentes en el planeta, los nombres de varias de sus unidades básicas de medida se derivaron de la morfología humana.  Por ejemplo, el pié, la mano, el ritmo, etc., pero estas unidades de medición no se regían bajo ningún estándar.  A medida que la industria y el comercio comenzaron a florecer a través del planeta, fué perentorio tener un sistema único medición estandarizado.  Además, la expansión y crecimiento del comercio internacional fructificase, era ineludible el tener un sistema unificado para crear un equilibrio, no solo entre los bienes trocados, pero también entre las diversas industrias y el valor de los productos y servicios.

Longitud

Si hubiese alguna medida que haya demostrado ser la más útil para las actividades del hombre, sería la longitud.  Ejemplos de longitud incluyen la pulgada, el pie, la yarda el centímetro, el metro y la milla.  El proceso de aprendizaje de cómo medir la longitud fué muy útil para realizar levantamientos topográficos con fines de derechos de propiedad. Conocer la extensión del terreno proporcionó las unidades precisas necesarias para determinar el precio correspondiente.

Largo

Para mantener una idea única y común de cuánto debería ser la medición, se mantenían barras o varillas en lugares públicos centrales.  Esta herramienta de medición se consideraba el estándar y, por lo tanto, se distribuían a la comunidad.  Un ejemplo de esto ocurrió en Mesopotamia y Egipto, donde mantenías estas varas en los templos para asegurarse de que no se perdiera la medida exacta.  La dimensión  más común llamada codo, se tomaba típicamente de las dimensiones físicas del rey o del faraón.  ¿Qué cosas, no?

Peso

El peso no es tan simple de medir como la longitud.  En particular, el ingenio humano ha sido capaz de refinar las complicaciones de esta medida.  Casualmente los granos de trigo tienen un tamaño estandarizado. Connaturalmente, el peso se comenzó a medir en referencia a los granos de trigo. Este método es todavía usado por los joyeros.   Al igual que se hizo con la longitud, se salvaguardaban fragmentos de metal en un edificio público que representaban el peso estándar de una determinada cantidad de grano.

El problema es que el peso se puede manipular fácilmente de esta manera.  El metal se puede quitar o agregar de una romana, lo que proporciona una lectura inexacta de la medición real.  A pesar del riesgo de actividades covinuas*, los contrapesos y las básculas siguen siendo esenciales para determinar la precisión en el cotejo del peso.  La fuerza de gravedad nos asiste en este aspecto, elemento que es el único que trata al ser humano con igualdad.

Volumen

Entre la gran variedad de las unidades de medida, el volumen es el más ventajoso para los comerciantes.  El cálculo del volumen es uno de los más difíciles de medir.  Se han hecho intentos para proporcionar estimaciones estándar de medición, como la elaboración de ollas, cestas y sacos del mismo tamaño, pero aún así, es muy difícil medir el volumen exacto de un contenedor aunque éste aparenta parecerse físicamente igual a las dimensiones exactas de otro contenedor.  

Hora

La medición del tiempo es una medida completamente abstracta.  El tiempo no se puede ver ni tocar.  La percepción del tiempo solo puede “verse” usando  aparatos como por ejemplo, un reloj de sol.  En nuestros avanzados tiempos, el concepto de tiempo es claramente entendido, y nos establece cuándo comemos, cuándo dormimos, cuándo y el lapso de nuestro periodo de trabajo, e incluso nos dice la edad que tenemos (con las mujeres esto no funciona).  

Durante la mayor parte de la historia humana, hemos discernido el tiempo a través de días y la acumulación de éstos.  La invención del calendario dictamina la duración de un periodo al que llamamos: año.  Antes de la tecnología moderna, las personas podían distinguir la hora del día siguiendo el sol a través del éter.  Cuando el sol aparecía en el horizonte era de mañana; cuando estaba en su cúspide en el cielo, era el mediodía o la tarde, y cuando el sol desaparecía en el horizonte, era de noche.  En aquellos antiguos tiempos era improductivo usar las horas del día ya que las horas, los minutos y los segundos eran irrelevantes.  Medidas más amplias se usaban tales como tiempo de cosecha y tiempo de sembrar.

La medición del tiempo usando aparatos físicos se ha desarrollado grandemente y sigue ejerciendo un papel tan importante en la sociedad moderna que requiere un desglose y un análisis mucho más detallado del “tiempo” como, por ejemplo:

Reloj de sol

Antiguamente, la forma más fácil de horología es representar el movimiento del sol en su jornada cruzando el cielo.  Esta medida se establece midiendo la sombra proyectada por el sol detrás de una vara o de una cuña vertical.  Este instrumento se llama: reloj de sol.  Los relojes de sol permiten realizar cálculos más exactos, pero irregulares.  Los primeros relojes de sol datan de Egipto alrededor de 800 años antes de la Era Común.  Una deficiencia del reloj de sol es que daba una medición cabal de la hora del día.  Esto es porque el tiempo de la marcha del sol a través del cielo es diferente en cada estación.

Reloj de agua

Los griegos inventaron este aparato al que llamaron: clepsidra.  Este reloj de agua intenta medir el tiempo computando la cantidad de agua que gotea en una palangana o jofaina.  La mayor desventaja de los relojes de agua es que se basa en el agua como instrumento de medición.  Para contar la hora exacta, el agua debe ser estable, lo que implica que el agua debe estar en un ambiente controlado para evitar evaporación.

Experimentos prácticos han demostrado fehacientemente que el agua nunca podrá ser 100% estable por sí sola, y por esta razón el reloj de agua nunca fué concluyente.  A pesar de esto, el hidro-reloj fué utilizado por largo tiempo en varias culturas.  Estas civilizaciones aproximadamente a partir del año 1400 antes de la Era Común incluyeron Egipto, Roma, Arabia, Grecia, China y Europa hasta el siglo XVI.  Nunca faltó el sediento que se bebió el reloj...

Aparentemente algunas personas todavía utilizan los relojes de agua porque dicen: “vuelvo  en diez minutos”, pero no regresan hasta 4 horas después.

Reloj de arena

El reloj de arena utiliza el mismo principio que el reloj de agua, pero en lugar de agua, utiliza arena.  ¡Duh! 

El uso del reloj de arena es mucho más antiguo que el del reloj de agua.  Un uso notable de éste data de los púlpitos del siglo XVIII en Gran Bretaña, el que se usaba para medir la duración de los sermones y la sarta de mentiras que los degenerados frailes esputaban a sus mentalmente retardados feligreses.  Recuerde que ir a la iglesia no le convierte en cristiano más de lo que ir a un garaje le convierte en un automóvil.

La hora durante el siglo XIV

Durante el siglo XIV de la Era Común, desmenuzar el espacio de un día en horas era simplemente resolver un problema matemático.  El día se dividió arbitrariamente en 12 fracciones ya que este número es fácilmente divisible entre 2, 3 y 4.  La idea de dividir la hora en 1/12 (doceavo) permitió a las personas calcular y establecer con mejor fidelidad su día y mantener una agenda más exacta.  

Predecir la hora en esta forma ofrecía las mismas falacias que ofrecía el reloj de sol.  A medida que cambian las estaciones, el período de tiempo puede disminuír o alargarse. Como resultado de esto, las horas del día tienen alteraciones con respecto a las horas nocturnas, las que también están divididas en doce horas. Esta práctica de usar las fracciones del día para decir la hora nos llevó al descubrimiento de los equinoccios de Primavera y Otoño, un evento celestial que ocurre naturalmente dos veces al año en el que las 12 horas del día tienen exactamente la misma duración que las 12 horas de la noche.  ¿Qué cosas, no?

El sentido de la “hora” fué cambiando paulatinamente comenzando en el siglo XIV de la Era Común.  El concepto de la “hora” se comenzada a percibir como una medida más específica de tiempo y en una escala más diminuta la que divide un ciclo solar completo desde amanecer hasta amanecer defloculado* en 24 porciones iguales. 

Minutos y Segundos

El haber disectado un ciclo solar en 24 pedazos no fué lo suficientemente eficaz para el veloz desarrollo del siglo XIV.  Los industriosos y afanados ciudadanos demandaban una medición del tiempo de más exactitud.  Entonces, esto dió nacimiento a los diales del reloj.

Una vez que se comenzaron a agregar las agujas a la esfera de los relojes, fué posible diferenciar los minutos.  

Durante la Edad Media, las romanas envolvieron como herramientas de medición científica basadas en el número 60.  También existía una unidad de medida aún más pequeña: 1/16 conocida como pars minuta prima (primera parte muy pequeña).  También existió una sexagésima parte adicional de esa medida llamada segundo par minuto secunda (parte muy pequeña).  Así fué como nació el concepto del segundo.  ¿Qué cosas, no?

Barómetro

Esta circumbirúndica y útil herramientita hoy la conocemos con el nombre de barómetro.  Este instrumento se descubrió por mero accidente en 1643.  El asistente de Galileo, Evangelista Torricelli, estaba interesado en descubrir por qué era tan difícil extraer agua de un pozo en el que el agua estaba muy por debajo del suelo.

Evangelista Torricelli (15 de Octubre de 1608 - 25 de Octubre de 1647) fué un físico y matemático italiano, y un estudiante de Galileo Galilei.  Torricelli es más conocido por su invención del barómetro, pero también es conocido por sus avances en óptica y su trabajo en el método de los indivisibles.

Como prueba empírica, Torricelli llenó un tubo de vidrio con mercurio y seguidamente lo sumergió en un baño de mercurio levantando el extremo sellado a una inclinación vertical. Lo que descubrió a raíz de este experimento fué prodigioso.  Descubrió que el mercurio se deslizaba hacia el interior del tubo y conjeturó que el peso del aire en el baño de mercurio soportaba el peso del mercurio en el tubo.  Dedujo que el espacio en el tubo sobre el mercurio debe ser un vacío.

Torricelli realizó por primera vez el descubrimiento de la presión atmosférica.  Observó que la altura del mercurio en el tubo variaba en lugar de permanecer en su nivel "normal". Estas variaciones las correlacionó con los cambiantes patrones climáticos. Así fué como nació el barómetro.

Después de su descubrimiento, Torricelli estipula además que el aire debe tener peso y que cuanto mayor sea la altitud, menor será la presión atmosférica. Aunque fué el descubrimiento de Torricelli, le correspondería a Blaise Pascal llevar a cabo un experimento, a través de su cuñado, para demostrar que estas teorías eran correctas. Pascal recibió toda la fama y el acuerdo asociados con probar estas teorías.

Termómetro de Mercurio

A partir de la segunda década de 1700 (1714-1742), el termómetro tradicional de ese entonces era el termómetro florentino, el que ya se estaba utilizando durante más de medio siglo.  El fabricante de instrumentos y soplador de vidrio alemán Gabriel Daniel Fahrenheit, un físico, inventor y fabricante de instrumentos científicos; estaba interesado en mejorar el diseño del termómetro florentino.  

En el diseño original, el termómetro florentino dependía de la expansión y contracción del alcohol dentro de un tubo probablemente hecho de vidrio, y midiendo la temperatura, el alcohol entonces se expande con las temperaturas altas. Sin embargo, la velocidad de expansión del alcohol no era invariable lo que llevaba a lecturas inexactas.

Durante el año de 1714, Gabriel Fahrenheit creó dos termómetros similares en base a alcohol los que probaron ser más precisos que el original termómetro florentino.  Durante ese mismo año, Fahrenheit comenzó a investigar los experimentos del físico francés Guillaume Amontons, quien se especializaba a montón en el estudio sobre las propiedades térmicas del mercurio.

Cronómetro

En 1714 John Harrison respondiendo a la oferta de los británicos por un premio de £ 20,000, para cualquiera que pudiera inventar un instrumento que pudiese mantener la “hora” durante la navegación; John Harrison inventó el primer cronómetro en 1735 a la edad de 21 años.  Durante el período de un cuarto de siglo, reemplazó su modelo original tres veces antes de que el gobierno le impusiese pruebas.

A la edad de sesenta y siete años, Harrison le dió la responsabilidad de probar el cronómetro a su hijo, quien llevó la herramienta con él en su viaje a Jamaica en 1761.  Al final del viaje, el instrumento estaba desalineado solo cinco segundos de la hora real.  A pesar de que los resultados fueron un éxito perentorio, el gobierno británico arguyó que los resultados fueron una casualidad, y solo le dieron a Harrison £ 2500.  ¡Políticos desgraciados!

Fué finalmente en Francia donde se concretó la apariencia final del cronómetro. En 1766, la Academie des Ciencias prometió un gran premio para quien desarrollase un cronómetro más efectivo. Pierre Le Roy, un relojero francés, diseñó un nuevo cronómetro el que después de un viaje de cuarenta y seis días, mostró una precisión con una fluctuación de solo ocho segundos.  Aunque este aparato era más grande que el cronómetro de Harrison, fué más rentable de producir.

Los sistemas de medición unificados han fusionado todas las ciencias humanas. Podemos hacer uso de un comercio razonable, podemos derivar por los océanos, hacer cálculos de presión atmosférica y medir muchísimas otras cosas en todas las ciencias existentes, siendo quizá la más importante: el tiempo.  Nuestro afán de medir cada rincón del mundo que nos rodea nos ha llevado a inventar una serie de instrumentos que siguen beneficiando a la humanidad. A medida que la tecnología persista en su evolución, perseveraremos innovando y creando mediciones aún más complejas.          

Hay muchos otros aparatos de medición no nombrados aquí como por ejemplo, el sextante.  La medición es importante porque nos ayudan a tomar decisiones informadas.  Esto a no ser que los Milenials quienes personifican la puerta de entrada y el comienzo a la Edad Media (u oscura) del siglo XXI, se hagan cargo de la humanidad.

Curiosidad

La Dioptra de Hero de Alexandria: siglo I de la Era Común.

Uno de los libros supervivientes de Hero de Alexandria, titulado “En la Dioptra”, él describe una técnica muy sofisticada que ha desarrolló para topografía.  Delinear la posición exacta y relativa de la tipología de un panorama, esencial para construír mapas con exactitud, es una labor bastante más difícil que sencillamente medir distancias.

Es necesario descubrir ángulos precisos en ambos planos: vertical y horizontal.  Para poder determinar estas medidas, el instrumento topográfico usado para esta tarea tiene que compensar ambos planos de manera consistente en diferentes lugares, con el fin de establecer lecturas exactas de la desviación en cada plano entre una ubicación y otra.

Esto es lo que aproximadamente logró conseguir Hero con su Dioptra, es decir, la “mirilla” a través de la cual mira el topógrafo cuando señala el objetivo para leer los ángulos.

Para esta nueva y complicada operación, Hero logra habilitar brillantemente otro instrumento que se había estado usando por un largo tiempo por los astrónomos griegos tales como Hiparco, para medir el ángulo de las estrellas con respecto a la Tierra. 

A partir de la descripción de la Dioptra, ésta difiere del Teodolito moderno sólo en dos aspectos importantes: la Dioptra carece de las ventajas accesorias de dos inventos que no estaban disponibles para el astuto Hero: la brújula y el telescopio.

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Et sub Glossarium Glossarium – (Cum amore legentibus)

Circumbirúndico – Este término diccional o vocablo de facundia es de particular territorialidad, y es usado principalmente en Chile por algunas clases sociales connaturalmente desheredadas de una germanía ilustrada y apta, y es una aleatoria fusión de los inuendos del significado de las palabras: asombroso, secreto, misterioso, inexplicable y prodigioso.  Así que cuando usted quiera expresar su admiración por algo, o por algún asunto que confine el significado conceptual de estas varias palabras de la lengua Castellana; simplemente use este práctico vocablo chileno y refiérase al asunto en cuestión como: "circumbirúndico".

Covinua – Fraudulenta

Deflocular - romper en pedazos pequeños

Expatiate - Vagar libremente para escribir con gran detalle

Volage - Mareada; frívola; voluble

 

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Post scriptum et quorumdam suggestionibus pro futurum: Si hay algún tema sobre el cual usted quisiera leer mis traumáticas y ligeramente psicopatísticas opiniones, por favor sugiéralo a: rguajardo@rguajardo.us.

Caveat: Mis opiniones personales pueden resultarle ácidas, demasiado honestas, corrosivas, irreverentes, insultantes, altamente irónicas, acerbas, licenciosas, mordaces y de una causticidad filosófica sin límites conocidos por el ser humano, y quizá no le apetezcan o acomoden intelectualmente; pero es lo que habrá disponible basado en su pedido.  Gracias. 

The Sincipitus Porcus

El Loco

jueves, 1 de julio de 2021

Los Jardines Colgantes de Babilonia

 Antecedentes históricos

Los Jardines Colgantes de Babilonia son la única de las Siete Maravillas del mundo antiguo cuya ubicación no se ha podido establecer en forma perentoria.  No existe ningún texto babilónico que haga referencia a estos jardines, y jamás se ha encontrado evidencia arqueológica de la existencia de este referido histórico en Babilonia.  

Han surgido tres posibles y viables teorías para explicar esta arcaica incógnita: en primer lugar, que estas historias son solo y nada más que un mito, y las descripciones notadas en los antiguos manifiestos escritos por los griegos y romanos (circunscribiendo las anotaciones de EstrabónDiodoro Siculus y Quintus Curtius Rufus) historias que representaban un incorpóreo ideal romántico de un jardín oriental. 

La segunda teoría dice que estos jardines existieron en Babilonia, pero los que fueron completamente destruídos en alguna circunstancia y razón desconocidas alrededor del siglo I de la Era Común y, en tercer lugar; que la leyenda de estos jardines colgantes se refiere específicamente a la existencia de un auténtico jardín cuya preexistencia está bien documentada, y que dice que el Rey asirio Senaquerib (704-681 antes de la Era Común) los había construído en su ciudad capital de Nínive en el río Tigris, cerca de la moderna ciudad de Mosul. 

Mosul es una ciudad contemporánea importante en el norte de Irak.  Es la capital de la gobernación de Nínive y es la segunda ciudad más grande y poblada de Irak.  Mosul está ubicada aproximadamente a 400 km (250 millas) al norte de la ciudad de Bagdad donde antiguamente vivía y trabajaba Alí Baba y sus Cuarenta Políticos. 

Más antecedentes...

“Babilonia” era la ciudad capital del antiguo imperio babilónico, que en sí mismo es un término que se refiere independientemente a cualquiera de los dos imperios separados en el área de Mesopotamia en la antigüedad. 

Estos dos imperios (independientemente) fueron capaces de lograr inicialmente un dominio regional entre los siglos XIX y XV antes de la Era Común, y nuevamente entre los siglos VII y VI antes de la Era Común.  Contrario a la creencia popular, Mauricio Babilonia no vivía en esta ciudad. 

La ciudad (Babilonia), construída a lo largo de ambas orillas del importante río Éufrates, tenía terraplenes erguidos para refrenar las inundaciones estacionales del río.  La primera mención conocida de Babilonia como una pequeña ciudad aparece en una tablilla de arcilla del reinado de Sargón de Akkad (2334-2279 antes de la Era Común) del Imperio acadio.  El sitio de la antigua ciudad se encuentra al sur de la actual ciudad de Bagdad.  El último registro conocido de habitación de la ciudad data del siglo X de la Era Común, registro que fué referido en anonimidad como el “pequeño pueblo” de Babel; desde donde nació la anaerética y mentalmente retardada historia bíblica de La Torre de Babel.  ¿Qué cosas, no? 

Los Jardines

Ahora que el lector está más o menos ubicado en tiempo y espacio y posee una ligera referencia histórica, dediquémonos a hablar libremente de los mentados “Jardines Colgantes de Babilonia”. 

Hasta nuestros días, no se ha podido establecer en forma categórica si los famosos Jardines Colgantes fueron una construcción real o una creación bucólica.  Hay una falta completa de documentación proveniente de fuentes babilónicas contemporáneas o gerontogéneas*.  Tampoco, en ninguna parte o en ningún escrito se menciona a la esposa de Nabucodonosor, Amyitis, o cualquier otra esposa. 

Nabucodonosor II

La filología de su nombre significa "Nabu, vela por mi heredero", también históricamente conocido como Nabucodonosor el Genial.  Este rey fué el segundo rey y el más sobresaliente del Imperio Neobabilónico, quien gobernó desde la muerte de su padre Nabopolassar en 605 AEC, hasta su propia muerte en 562 AEC.  Nabucodonosor sigue siendo famoso por sus campañas militares en el Levante, por sus proyectos de construcción en su capital, Babilonia, y por el importante papel que desempeñó en la historia judía.   Gobernando durante 43 años, Nabucodonosor II fué el rey con el reinado más largo y poderoso de la dinastía Caldea. 

Existen muchos registros de las numerosas obras de Nabucodonosor II, pero sus dilatadas y detallados apuntes no mencionan ningún jardín en ningún lugar.  Sin embargo, se señalaba que los jardines eran existentes en el momento en que los escritores posteriores los describieron, y se considera que algunos de estos relatos proceden de individuos que habían visitado Babilonia en aquel entonces.  Heródoto, quien describe Babilonia en su publicación: Historias, no hace mención de los susodichos Jardines Colgantes.  Existe la posibilidad también de que los griegos aún no tenían conocimiento de estos jardines en el momento de su visita. 

A pesar de los continuos esfuerzos y de las numerosas investigaciones arqueológicas, jamás se ha podido encontrar alguna evidencia arqueológica en Babilonia de los idílicos Jardines Colgantes.  Se especula que es posible que exista alguna evidencia oculta debajo del Éufrates, el rio más largo y uno de los ríos históricamente más importantes de Asia occidental; pero que no se puede excavar de manera segura en la actualidad. 

Lo único que sabemos del río Éufrates en ese tiempo, es que fluía hacia el Este de su posición actual y durante la época de Nabucodonosor II.  Se sabe muy poco sobre la parte occidental de Babilonia en aquellos tiempos, y no hay ningún testimonio escrito sobre aquella zona.   

El historiador Berossus fué un escritor babilónico de la era helenística, sacerdote de Bel Marduk y astrónomo quien escribió en el idioma griego Koiné, y que estuvo activo a principios del siglo III AEC.  Versiones de dos extractos de sus escritos aún sobreviven.  Se especula que Berossus atribuyó los Jardines Colgantes de Babilonia a Nabucodonosor por razones políticas, y que Berossus había adoptado la leyenda proveniente de otros lugares.  Sabiendo esto, seguimos colgados con referencia a la veracidad de estos jardines.  ¿Qué cosas, no?   

¿Escatoscopía* o falta de sana imaginación?

En el plagiarístico librillo del Génesis (Génesis 10:10), Babel (Babilonia) se describe que fué fundada por Nimrod en concomitancia con Uruk, Akkad y Calneh.  En Génesis 11 se da otra historia diferente (no sorpresas con esto), que describe a una raza humana unida, que habla un idioma, y ​​emigra a Shinar para establecer una ciudad y una torre: la Torre de Babel.   

El todopoderoso y misericordioso Dios quien castigó a la serpiente bíblica y la condenó por los siglos de los siglos simplemente porque dijo la verdad, detiene arbitrariamente la construcción de la torre y esparce caprichosamente a la humanidad por la tierra y confunde su lenguaje para que no puedan entenderse en el mismo idioma.  ¿A título de qué?  ¿Dios no tenía nada más que hacer que fustilariar* al débil ser humano?  No hay valentía ni gloria en esto. 

Babilonia aparece en toda la Biblia hebrea, incluídas varias profecías y en descripciones de la destrucción de Jerusalén y el subsiguiente cautiverio babilónico, la mayoría de las cuales se encuentran en el Libro de Daniel.  Estos incluyen el episodio de Sadrac, Mesac y Abednego, y la fiesta de Belsasar.  En consecuencia, en la tradición judía, Babilonia simboliza un opresor contra el cual los creyentes justos deben luchar, y consecuentemente, la difemista* biblia cristiana copia toda este dodoísmo* y ayuda a desperdigarlo.  ¿Qué cosas, no? 

En el cristianismo, Babilonia simboliza la mundanalidad y la maldad pero no dicen por qué.  Las profecías a veces vinculan simbólicamente a los reyes de Babilonia con Lucifer.  Otra estupidez sin raciocinio.  Nabucodonosor II, a veces combinado con Nabonido, aparece como el gobernante principal en esta narrativa.  No sé que estarían bebiendo cuando escribieron estas galimatías*.   

Las macaronías* del Libro de Apocalípsis en la Biblia cristiana refieren a Babilonia muchos siglos después de que dejó de ser un importante centro político.  En estos necios relatos, la ciudad está personificada por la "Ramera de Babilonia", montada sobre una bestia escarlata con siete cabezas y diez cuernos, y borracha con la sangre de los justos.   Lo único que se puede determinar con esto es que la imbecilidad religiosa no tiene límites. 

Algunos estudiosos de la literatura apocalíptica creen que esta "Babilonia" del Nuevo Testamento es un disfemismo* para el Imperio Romano.  Otros eruditos sugieren que Babilonia en el libro de Apocalipsis tiene un significado simbólico que se extiende más allá de la mera identificación con el imperio romano del primer siglo.  Al final, nadie sabe para quién trabaja. 

La conquista musulmana de Persia

A mediados del siglo VII de la Era Común, Mesopotamia fué invadida y colonizada por el imperio musulmán en expansión, y siguió un período de islamización.  Babilonia se disolvió como provincia y el cristianismo arameo y de la Iglesia del Este finalmente quedó marginado i sin palabra Ibn Hauqal menciona un pequeño pueblo llamado Babel en el siglo X; los viajeros posteriores describen solo ruinas.  Babilonia se menciona en los escritos árabes medievales como fuente de producción de ladrillos, y se dice que se utilizaron en construcciones de ciudades desde Bagdad hasta Basora. 

Los viajeros europeos en muchos casos no pudieron descubrir la ubicación de la ciudad, o confundieron a Faluya con ella.  Benjamín de Tudela, un viajero del siglo XII, menciona a Babilonia pero no está claro si él fué allí o es simplemente una falsedad.  Otros se refirieron a Bagdad como Babilonia o Nueva Babilonia y describieron varias estructuras encontradas en la región como la Torre de Babel.  

Pietro della Valle encontró el sitio antiguo en el siglo XVII y notó la existencia de adobe tanto cocidos como secos cubiertos con betún.   Pietro della Valle (2 de Abril de 1586 - 21 de Abril de 1652) fué un compositor, musicólogo y autor italiano que viajó por toda Asia durante el período del Renacimiento.  Sus viajes lo llevaron a Tierra Santa, Oriente Medio, África del Norte y hasta la India. 

La única conclusión que se puede dilucidar de todas estas historietas acerca de Los Jardines Colgantes de Babilonia es que muy pocos hacen mención de ellos y los que lo hacen, están más perdidos que Adán en el Día de la Madre o que una gaviota en Bolivia. 

El Verdadero Jardín

El jardín más significante que conozco (colgante o nó) es el amplio jardín de mi abuela Teresa (circa 1955), la esposa de mi abuelito Víctor; donde yo solía jugar con mi vasta imaginación y la tibia tierra del jardín en el Cerro Alegre, en la ciudad de Valparaíso, en Chile.  Este jardín no era colgante, lo único que colgaba aquí eran los mocos de mis impúberes e imberbes narices que de vez en cuando, se desprendían lacónicamente de mis fosas nasales para caer graciosamente al suelo y convertirse en una especie de adobe blando. 

En este magnífico jardín el que compartía su generoso espacio con las gallinas, los conejos y las palomas que mis abuelos criaban, yo jugaba inocente y acompañado por Urso y Carloto, el perro y el gato que vivían con mis abuelos, los que miraban con intensa curiosidad el desarrollo de mis solaces en aquellos idos días bajo el incipiente sol sin nubes del Verano porteño.

Yo solía usar una manguera que se descolgaba silenciosa desde una muralla exterior de la casa, y que alcanzaba justo hasta donde empezaba el patio de tierra.  Yo extendía la manguera y la ponía al principio de un surco que rodeaba una hilera de Calas que mi abuela cultivaba, y una vez posicionada, abría la llave del agua para que esta comenzase a fluir e inundar el surco. 

Antes de preparar la manguera, yo construía un fuerte al final del surco hecho con palitos, ramitas las que abundaban en el patio de la abuela; cajitas de fósforos y otras menudencias que mi imaginación justificaba como materiales de construcción.  El estrecho surco terminaba a los pies de una anciana higuera la que nos brindaba su fruto generosamente cada temporada.  La higuera estaba rodeada de un amplio surco, y yo parapetaba mi fuerte a la entrada de éste. 

Luego, posicionaba cuidadosa y estratégicamente mis soldaditos verdes de plástico a lo largo del surco y en el fuerte.  También tenía dos Jeeps y un Tanque T-34.  Emplazaba el tanque a la entrada del fuerte, y los Jeeps fuera del surco para transportar los heridos y las tropas en caso de repliegue.  En el sistema de defensa también participaba un dinosaurio, un T-Rex que siempre guardaba en la bolsita de mis soldados y que servía de Explorador y Vigilante.  Su nombre era Dionisio. 

Dionisio es el dios de la vendimia, la vinificación y el vino, de la fertilidad, de los huertos y frutos, de la locura, festividad y teatro en la antigua Grecia.  Mi abuelo Víctor lo había bautizado así, y era una constante compañía al las horas del almuerzo y cena.  Él colocaba a Dionisio al lado de su copa de vino para que la escoltara durante nuestras comidas.  Una vez terminadas las comidas, le daba gracias a Dionisio por cuidarle el vino, y me lo regresaba con una enorme sonrisa. 

El Combate

Entonces, cuando el anfiteatro estaba preparado, el combate comenzaba: el agua del surco versus mis soldaditos verdes de plástico.  La Cala es una planta muy circumbirúndica*.  En realidad se llama Zantedeschia Aethiopica, también conocida como alcatraz, cala, cala de Etiopía, aro de Etiopía, lirio de agua, cartucho, flor de pato o flor del jarro.  Ella es una planta perenne herbácea de origen sudafricano, de la familia de las aráceas, la más robusta y ampliamente naturalizada del género Zantedeschia.  ¿Qué cosas, no? 

El agua avanzaba parsimoniosa y amenazadoramente por el bélico surco inundándolo y arrollando a los secos terrones que se le ponían por el camino.  Los terrones perecían uno a uno siendo convertidos en barro por el implacable avance del agua.  Las calas observaban el desarrollo del combate, muy nerviosas y con mucha atención, mientras que una suave brisa las mecía al compás del Verano.  Yo tenía una chaqueta abierta en la espalda a la que mi abuelo Víctor llamaba “chaqueta de verano”.  Esto era porque con la abertura atrás se convertía en una chaqueta de “ver ano”.  ¡Plop! 

A medida que el agua avanzaba, atacaba a mis huestes diseminadas en el campo de batalla.  Cuando un soldado perecía al avance del agua, era rescatado por Dionisio en uno de los Jeeps y transportado rápidamente a un hospital de campaña cerca de la higuera, el que consistía en un cajón de tomates de gran personalidad.  Afortunadamente nunca tuve bajas.  

El avance del enemigo era implacable.  Derribaba soldado tras soldado y se acercaba inmutable hacia el fuerte.  Dionisio estaba muy ocupado y en el hospital no había doctores ni enfermeras, pero había un pito que siempre estaba en la bolsa de soldados.  Aparentemente a este pito le importaba un pito la condición de mis heridos. 

Después de unas horas, el agua alcanzaba al fuerte, lo destruía, y comenzaba a inundar la higuera convirtiendo el surco en un pequeño pantano, mientras la higuera pacientemente esperaba que yo terminara de jugar para saciar su sed.  Sí, eran horas las que pasaba entretenido con este juego que volaba sentado en las alas de mi imaginación.  A veces me daba cuenta, y a veces nó, pero cada vez que jugaba, Carloto y Urso se acomodaban a la sombra de la higuera y me acompañaban.  Carloto bostezaba y dormía, mientas que Urso se levantaba repetidamente a oler mis soldaditos en el hospital y me miraba con ojos de compasión. 

Y así pasaba los días de los indelebles y definitivos veranos de mi niñez en la casa de mi abuela, en aquel inolvidable patio de tierra, en ese perenne jardín el que no era colgante, pero el que aún guinda perpetuo entre las exuberantes lianas de mis abundantes memorias. 

Ah!  Los Jardines Colgantes...

Ya casi me olvidaba.  Los Jardines Colgantes de Babilonia (también conocidos como los Jardines Colgantes de Semiramis) se consideran una de las antiguas Siete Maravillas del Mundo.  Se especula que fueron construídos por Nabucodonosor II alrededor del año 600 antes de la Era Común.

La imaginativa imagen de los jardines es impresionante no solo por su belleza, sino también por la hazaña de ingeniería de suministrar tierra y agua a los enormes jardines elevados. Los exuberantes jardines colgantes fueron ampliamente documentados por historiadores griegos como Estrabón y Diodoro Siculus.  Sin embargo, estos no son relatos de testigos presenciales y hay poca evidencia de primera mano de su existencia. 

Se han acumulado algunas pruebas circunstanciales reunidas en la excavación del palacio de Babilonia, pero no corroboran las descripciones sumamente fantasiosas de los escritores antiguos.  A lo largo de los siglos, la ubicación de los Jardines Colgantes puede haberse confundido con los jardines que existían en Nínive, ya que las tablas de allí muestran claramente los jardines. 

Si usted quiere ver una Maravilla moderna, vaya a observar el más hermoso y adorable jardín contemporáneo en existencia.  Este es un jardín en el que estuve en mi temprana edad, y al que solo en sueños puedo regresar: el Jardín Infantil. 

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Et sub Glossarium Glossarium – (Cum amore legentibus)

Gerontogéneo  De, cómo o perteneciente al Viejo Mundo

Escatoscopía - Adivinación mediante el estudio de los excrementos; escatomancia

 Dodoísmo – Comentario estúpido

Fustilarian - Un término de abuso

Galimatía - Disparates; mezcla confusa de cosas no relacionadas

Macaronía – Enredado, mezclado o confundido

Difemismo - Un disfemismo es una palabra o expresión deliberadamente despectiva o insultante que se emplea en lugar de otra más neutral.  Puede usar humorísticamente

Circumbirúndico – Este término diccional o vocablo de facundia es de particular territorialidad, y es usado principalmente en Chile por algunas clases sociales connaturalmente desheredadas de una germanía ilustrada y apta, y es una aleatoria fusión de los inuendos del significado de las palabras: asombroso, secreto, misterioso, inexplicable y prodigioso.  Así que cuando usted quiera expresar su admiración por algo, o por algún asunto que confine el significado conceptual de estas varias palabras de la lengua Castellana; simplemente use este práctico vocablo chileno y refiérase al asunto en cuestión como: "circumbirúndico".

 

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Post scriptum et quorumdam suggestionibus pro futurum: Si hay algún tema sobre el cual usted quisiera leer mis traumáticas y ligeramente psicopatísticas opiniones, por favor sugiéralo a: rguajardo@rguajardo.us. 

Caveat: Mis opiniones personales pueden resultarle ácidas, demasiado honestas, corrosivas, irreverentes, insultantes, altamente irónicas, acerbas, licenciosas, mordaces y de una causticidad filosófica sin límites conocidos por el ser humano, y quizá no le apetezcan o acomoden intelectualmente; pero es lo que habrá disponible basado en su pedido.  Gracias.   

The Sincipitus Porcus

El Loco